5 mar, 2010

unidad de todo lo diverso

Me escribe Marianela Santoveña desde México este mensaje tan interesante que copio (lo que os gusta comentar el blog fuera del blog…) ¡Gracias, Marianela!

“Soy muy mala lectora de blogs, pero confieso que me leí las entradas y me revisé las ligas [los enlaces] de alephs de un tirón y con maravilla. Cuando vi la entrada sobre el nombre del proyecto me acordé: en el Zohar, o Libro del Esplendor, uno de los textos de la mística judía, hay una historia que narra la creación del mundo a partir del alfabeto. En la historia, cada una de las letras, desde la segunda (bet) hasta la última (tav) desfilan ante dios diciéndole cómo quieren ayudar y dios, siempre tan simpático, les contesta que él tiene una mejor idea sobre la tarea que cada una puede desempeñar. La primera letra (aleph) es la única que no se acerca. Al final, dios le pregunta por qué no se ha acercado y aleph le contesta que no tenía ningún sentido si de cualquier forma le iba a dar otra tarea distinta a la que ella quería y si, además, la tarea de comenzar el mundo (oséase, de comenzar la biblia) ya se la había concedido a la letra bet. Quién sabe si conmovido o simplemente porque aún le faltaba algo, dios decide darle a aleph la única tarea restante: ser unidad de todo lo diverso, y aleph acepta gustosa la encomienda. Pero, entonces, siendo bet el principio y tav el final, la unidad de lo diverso queda fuera de la biblia y del mundo. Impedidos para representar esa unidad en imágenes, algunos cabalistas pensaban que a aleph sólo puede llegarse por la palabra. El goce estético del cristianismo, que prolifera en imágenes, se traduce acá en un goce estético de la interpretación, o de la lectura de enigmas, porque ese goce no puede entrar por los ojos…”

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